Números > Número 15 > Del rigor a la retórica emocional. Comunicación y discurso educativo TEDTalk para el aula
Estudio
ISSN: 1885-365X

Del rigor a la retórica emocional. Comunicación y discurso educativo TEDTalk para el aula

20 de septiembre de 2018
6 de noviembre de 2018

Resúmen

En el presente trabajo se analizan las estrategias discursivas que se utilizan en las TEDTalks utilizando el análisis de contenido como metodología de investigación. Nuestro análisis concluye que los contenidos de las TEDTalks educativas tienen escasa utilidad real para su aplicación en las aulas más allá de aportar algunas anotaciones, por otro lado ya conocidas por los docentes y presentes entre las propuestas de enseñanza-aprendizaje contemporáneas, y mejor evitar la panacea del solucionismo simple a cuestiones educativas complejas y la particular ideología MIT que se promueve en este tipo de discursos.

1. Introducción y estado de la cuestión

Los nuevos escenarios educativos están insertos, obviamente, en procesos socioculturales más amplios y actualmente altamente tecnificados que imponen la renovación sistémica en multitud de áreas del conocimiento, y no sólo en lo relativo a los sistemas didácticos y las estrategias pedagógicas tradicionales.

En este sentido, y como consecuencia del desarrollo de la Web 2.0, la nueva sociedad-red actual se ha definido, primero, como “sociedad del conocimiento” (Gibbons et al., 1994), en la que la ciencia y la tecnología producen profundos cambios en las relaciones sociales y económicas (Knorr-Cetina, 1981) para, después, evidenciar los cambios que se están produciendo para la conformación de las actuales “economías basadas en el conocimiento” construidas a partir de “redes epistémicas” (Ibarra Unzueta, 2012). Y la renovación de los procesos de enseñanza-aprendizaje es, obviamente, imprescindible para adecuar los actuales entornos educativos a los  profundos cambios que se están produciendo en esta compleja dinámica sociocultural contemporánea.

Las nuevas estrategias pedagógicas hacen uso, como no puede ser de otra manera, de las posibilidades que permite la tecnología multimedia y las redes de comunicación y en el ámbito educativo se impulsan cada vez con mayor éxito las propuestas asociadas al fomento del aprendizaje activo y colaborativo. De este modo, se están implementando estrategias y herramientas pedagógicas enquiry-based (Wang, 2012) y gaming-based learning (Albretch, 2012), así como innovadoras técnicas que fomentan la cooperación y la implicación de los estudiantes como las integradas en la metodología de enseñanza-aprendizaje denominada flipped-classroom (Baker, 2000; Bergmann y Sams, 2014; Strayer, 2014; Abeysekera y Dawson, 2015; Tourón y Santiago, 2015). Aunque todavía existe cierta controversia acerca de la eficacia real de estas nuevas estrategias pedagógicas respecto a las metodologías clásicas (Boeve et al., 2017) o en relación con el uso de los nuevos entornos online para el aprendizaje masivo denominados MOOC (Bartolomé y Steffens, 2015), parece ser que cuanto menos las metodologías didácticas mas vanguardistas impulsan la participación activa y colaborativa de los estudiantes y, por extensión, facilitan mejoras en los resultados de aprendizaje. Incluso en algunos entornos educativos se están adoptando técnicas más propias de la gestión empresarial como el coaching (Bandura, 1997; Harvard Business Esentials, 2005; Wolk, 2007; Giraldez Hayes y Van Nieuwerburgh, 2016) orientadas, en igual sentido, a potenciar el desarrollo y la capacidad de aprendizaje autónomo de los estudiantes.

Las nuevas formas de entender la enseñanza adquieren últimamente además diversas denominaciones en las que, como ocurre en otras áreas de conocimiento, predominan las que contienen el prefijo de moda neuro-, y que suponen la progresiva asimilación y aplicación, con mayor o menor fortuna (y oportunismo), del conocimiento acumulado de la investigación en ciencias cognitivas a lo largo de las últimas décadas. En lo que nos compete, al ser la enseñanza-aprendizaje un proceso de carácter cognitivo-relacional entendemos que resulta pertinente utilizar estrategias educativas fundamentadas en redes de interacción colaborativa que sean multimodales y multimediales. Tal como se concluye en un reciente estudio, es necesario contemplar el papel central que tienen las emociones y la comunicación persuasiva en la comunicación educativa. Es decir, en los procesos de enseñanza-aprendizaje es fundamental tener en cuenta la dimensión emocional y potenciar el relato, y la habilidad más preciada de un educador comunicativo es su «capacidad de movilización, implicación e interacción» (Ferres y Masanet, 2017, p. 60).

La actual renovación pedagógica, como no puede ser de otra manera y tal como ocurre en todos los ámbitos, está impulsada y condicionada por tecnologías audiovisuales y online cuya inevitable aplicación durante los procesos sistémicos de transformación siempre genera no pocas controversias y su inclusión en los actuales modelos educativos acaba siendo el resultado de décadas de una lenta e inevitable transformación sistémica. Como hacía notar Bruno Latour (2009, p. 155): «Change the instruments, and you will change the entire social theory that goes with them».

Una de las más interesantes muestras de la profunda transformación educativa que se impulsa con la aplicación de renovadas estrategias comunicativas y nuevas herramientas tecnológicas lo representan las conocidas TEDTalks, un inédito género de comunicación educativa que está provocando no pocas controversias y parece estar revolucionando las tradicionales formas de enseñanza-aprendizaje haciendo uso de plataformas online para difusión de contenidos audiovisuales de carácter científico/educativo.

No está entre los objetivos de este breve trabajo dirimir la complejidad de aspectos inherentes a la comunicación pública del conocimiento, al respecto se puede consultar abundante literatura y multitud de textos específicos sobre los cambios contemporáneos en las formas de difusión de la ciencia (Trench, 2007; Schäfer, 2009; Suleski y Ibaraki, 2010; Bennett y Jennings, 2011; Moreno-Castro, 2011; López-Pérez y Olvera-Lobo, 2016; López-Cantos, 2017) pero, en cualquier caso, es indudable la utilidad de los contenidos audiovisuales para la enseñanza tal como se muestra en numerosos trabajos desde hace décadas (Bravo Ramos, 1996; Bartolomé, 2003), y su eficacia didáctica en el actual entorno online (Meseguer-Martínez, Ros-Gálvez y Rosa-García, 2017) y para la divulgación científica (Allgaier, 2013), así como la demostrada capacidad didáctica en diversos ámbitos educativos que tiene la plataforma Youtube (Desmet, 2009; Jones y Cuthrell, 2011; Jaffar, 2012; Kulgemeyer y Peters, 2016) o las posibilidades que ofrece el video online para desarrollar novedosas estrategias docentes utilizando herramientas colaborativas (McClean et al., 2016).

Tal como TED se define a así mismo:

TED is a nonprofit devoted to spreading ideas, usually in the form of short, powerful talks (18 minutes or less). TED began in 1984 as a conference where Technology, Entertainment and Design converged, and today covers almost all topics —from science to business to global issues— in more than 100 languages. Meanwhile, independently run TEDx events help share ideas in communities around the world (Ted.com, 2017).

Y con esta filosofía que ha variado poco desde las primeras conferencias que se celebraban en Monterrey (California) a la eclosión que se produjo en 2006 con el lanzamiento de la plataforma online, el fenómeno TED se ha extendido globalmente y no deja de crecer. En la actualidad se ha constituido en un conglomerado de productos que comprende desde las propias TEDTalks que se difunden online a través de la plataforma propia y en el canal de Youtube, a otros destinados al entorno educativo como el recientemente lanzado TED-Ed, y otras conferencias similares franquiciadas localmente con la denominación TEDx.

Desde su relanzamiento, TED es propiedad de una organización sin ánimo de lucro, Sapling Foundation, pero en la que, como han criticado sus detractores, sus ejecutivos tienen salarios anuales que superan las siete cifras (Segar, 2011). El privilegio de poder ser seleccionado para asistir como público a una conferencia TEDTalk entre las programadas para el año 2018 tiene un coste económico que va desde los 5.000 hasta los 250.000 dólares que aportan los patronos TED y con los que obtienen ventajas promocionales adicionales. Las conferencias TEDTalks que son seleccionadas por la organización para su inclusión en la plataforma online se distribuyen junto con su transcripción textual a numerosas lenguas y en un blog en que se promueven los comentarios de los usuarios, facilitando la interacción directa de los usuarios y la creación de una comunidad discursiva online formada por los millones de seguidores de TED en todo el mundo.

El interés académico en el fenómeno TED ha ido aumentando al tiempo que la organización iba creciendo y teniendo cada vez un impacto más global, y en fechas recientes se ha analizado su eficacia tanto como herramienta educativa (DaVia Rubenstein, 2012) como para la popularización de la ciencia (Sugimoto y Thelwall, 2013; Welbourne y Grant, 2016) y potencialmente transformadora, aunque solo en apariencia como demuestran sus críticos (Denskus y Esser, 2015). En este sentido, y en un entorno de profundos cambios en cuanto a la percepción de la validez social del conocimiento científico (Buchhi, 2017; Zorn et al., 2012), las limitaciones de estas nuevas formas de popularización del conocimiento están siendo cada vez mas puestas en evidencia (Kaeser, 2013; Scharrer et al., 2016). Y, aunque de un lado se publican manuales que difunden la estrategia comunicativa y promueven la supuesta eficacia del modelo TED y la labor de la plataforma en la difusión del conocimiento (Donovan, 2014), son numerosas también las críticas al formato y sus contenidos, a veces en forma de parodias (Feirstein, 2017), por considerarse poco más que un mero producto de marketing que promueve la “locura del solucionismo tecnológico” propia de la “ideologia MIT” (Bratton, 2013; (Morozov, 2013).

Por otra parte y más allá de estas controversias, algunos investigadores, defienden que las TEDTalk han llegado a constituirse en sí mismas en un nuevo y genuino género comunicativo/educativo híbrido resultante de la combinación de la tradicional conferencia académica con la presentación comercial y los relatos de memorias y biográficos (Ludewig, 2017). Las TEDTalks se caracterizan por su rígida planificación y estructuración previa y por su limitación temporal (alrededor de 18 minutos aconsejan en la organización, aunque esta indicación se cumple poco), así como por potenciar los resultados más que los métodos y por la utilización de elementos discursivos que promueven la proximidad con el público como estrategia persuasiva para la comunicación de la ciencia (Scotto di Carlo, 2014a). En igual sentido, algunos trabajos han analizado las características formales de las conferencias TEDTalk (Kedrowicz y Taylor, 2016) y su impacto en las audiencias (Tsou et al., 2014), así como también las diferencias prosódicas en la exposición oral que determinan el éxito de los conferenciantes TED frente a los profesores universitarios (Tsai, 2015) o el uso que se hace del humor (Scotto di Carlo, 2014b) y la utilización de contenidos metafóricos (Mijin, 2014).

En el momento de redacción de este artículo se recopilan más de 2.600 TEDTalks seleccionadas específicamente para la plataforma y accesibles online entre todas las que se han realizado a lo largo de los años. Las mas populares superan los 15-20 millones de visitas y se alcanzan cifras acumuladas cercanas al billón y medio de visitas totales. La mas difundida de todos los tiempos, con más de 48 millones de visitas hasta el momento, está dedicada a la educación y pretende responder a la pregunta “Do schools kill creativity?” (Robinson, 2006), y entre las primeras que se difundieron se encuentra la visionara en que Nicholas Negroponte, fundador del MIT, predecía el futuro de la tecnología (Negroponte, 1984) o, en la que años después Al Gore alertaba sobre el cambio climático (Al Gore, 2006), todas sin duda anticipatorias de los debates contemporáneos en los que estamos inmersos y correspondientes con el propio espiritu fundacional que define las charlas TED: “Ideas worht spreading”.   

En esta investigación, vamos a analizar las estrategias discursivas que se utilizan en las TEDTalks y que facilitan que tengan tanto éxito para, de un lado, identificar los elementos comunicativos que pueden ser de interés general para la comunicación pública del conocimiento y, por extensión, determinar la oportunidad de adoptar estrategias similares para mejorar el proceso de enseñanza-aprendizaje en el aula.

La hipótesis principal (H1) de esta investigación es que las estrategias comunicativas de proximidad con la audiencia determinan la eficacia de las TEDTalk y que estos recursos podrían ser de interés para mejorar la docencia en el aula. De manera complementaria, y como segunda hipótesis (H2), queremos mostrar que el modelo de enseñanza-aprendizaje que se promueve en las TEDTalk es el resultado de un específico marco conceptual que como, ya hemos mencionado, se viene denominando “ideología MIT”.

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